20 Mayo 2026. Ciudad de México.- La experiencia de Michoacán en materia de infraestructura carretera llegó a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como ejemplo de innovación financiera y técnica aplicada al desarrollo regional. Durante la ponencia “Innovación en la Obra Pública” dirigida a estudiantes de Ingeniería Civil y Geomática, Rogelio Zarazúa Sánchez, secretario de Comunicaciones y Obras Públicas de Michoacán, explicó el funcionamiento del esquema de obra multianual implementado en la entidad, un modelo que modificó la planeación y conservación de la red carretera estatal bajo criterios de largo plazo.

La exposición colocó sobre la mesa uno de los principales desafíos de las entidades federativas: mantener infraestructura funcional sin depender únicamente de presupuestos anuales. Rogelio Zarazúa Sánchez detalló que el modelo multianual permitió garantizar mantenimiento preventivo y conservación vial continua en distintos corredores estratégicos de Michoacán, particularmente en regiones con alta movilidad económica como el Oriente michoacano.
Datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) indican que más del 80 por ciento del transporte de mercancías en México se moviliza por carretera, mientras que el Instituto Mexicano del Transporte (IMT) ha advertido que la falta de mantenimiento incrementa costos logísticos y tiempos de traslado para usuarios y empresas. Bajo ese escenario, Zarazúa Sánchez sostuvo que el principal cambio consistió en dejar atrás modelos reactivos de rehabilitación para dar paso a esquemas permanentes de conservación de la red carretera.
El planteamiento expuesto en la UNAM también tuvo un componente económico y social. De acuerdo con estimaciones del Banco Mundial, una infraestructura vial eficiente puede reducir hasta 30 por ciento los costos asociados al transporte regional y mejorar la competitividad de sectores productivos. En Michoacán, el esquema multianual permitió intervenir rutas estratégicas vinculadas con actividades agrícolas, comerciales y de movilidad intermunicipal, generando mayor conectividad logística entre comunidades y centros económicos.
Durante su participación, Rogelio Zarazúa valoró la continuidad operativa y la conservación permanente de carreteras, las cuales beneficiaron a usuarios que durante años enfrentaron deterioro constante en distintos tramos estatales.
La ponencia también abordó el componente técnico detrás de los contratos multianuales. Rogelio Zarazúa Sánchez señaló que la planeación de largo plazo permite programar conservación vial antes de que el deterioro estructural incremente costos de reconstrucción. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha señalado que los esquemas preventivos resultan financieramente más eficientes que los modelos correctivos aplicados de manera tardía.
A diferencia de modelos tradicionales basados en intervenciones aisladas, el esquema aplicado en Michoacán incorporó seguimiento técnico continuo, metas de calidad y mantenimiento programado. Esa lógica, explicó Rogelio Zarazúa Sánchez, acerca a la entidad a mecanismos utilizados en países donde la infraestructura carretera opera bajo esquemas de desempeño y supervisión permanente.

La participación académica en la máxima casa de estudios del país también permitió abrir diálogo con nuevas generaciones de ingenieros sobre innovación pública y planeación territorial. El intercambio giró en torno a cómo la obra pública dejó de entenderse únicamente como construcción de nuevos proyectos para incorporar sostenibilidad financiera, mantenimiento preventivo y visión regional de largo alcance.
Con ello, Rogelio Zarazúa Sánchez posicionó el caso Michoacán como referencia nacional en materia de conservación vial y administración de infraestructura carretera, en un momento donde diversos estados enfrentan presiones presupuestales y crecientes demandas de movilidad.









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